Parroquia de San Lorenzo

 

La Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad radica en su capilla en la parroquia de San Lorenzo desde el año 1868.
 

La parroquia de San Lorenzo es una de las veinticinco históricas parroquias -y collaciones- que tenía intramuros la ciudad de Sevilla. En origen la iglesia fue obra mudéjar, erigida a fines del siglo XIII o principios del XIV, y remodelada en diversas ocasiones, siendo las más significativas reformas las llevadas a cabo durante los siglos XVII y XIX (bajo el gobierno parroquial del hoy Beato Marcelo Spínola), de ahí la irregularidad de la planta, lo que prueba que no hubo un programa constructivo único, sino que es el resultado de un largo proceso en el que a un núcleo central -de tres naves separadas por pilares y cubiertas con estructuras de madera más un presbiterio de dos tramos con bóvedas de nervadura- se le fueron añadiendo cuerpos y volúmenes -capillas laterales, la capilla mayor, etc.- hasta configurar el aspecto actual.
 

Actualmente la parroquia presenta cinco naves separadas por pilares de sección cuadrangular que se cubren con estructuras de madera, las laterales en forma de colgadizo, y la central siguiendo el esquema de los artesonados mudéjares de par y nudillo.

La parroquial laurentina es toda ella un completo museo donde se atesoran pinturas, esculturas, retablos, azulejería, mobiliario litúrgico y orfebrería de los mejores artistas que laboraron en Sevilla desde el siglo XIV hasta nuestros días. En el arte pictórico podemos citar la pintura mural de Nuestra Señora de RocaAmador (siglo XV); las pinturas de Pedro Villegas Marmolejo -que está enterrado en la misma parroquial- de los retablos de la Anunciación y de la Virgen de Belén; la Inmaculada Concepción de Francisco Pacheco; la tabla del retablo de Ánimas (1587), o las pinturas murales del Cristo de las Fatigas (s. XVI), y las de la capilla del Sagrario, en la que intervinieron sucesivamente Pérez de Pineda, Domingo Martínez y Espinal.

En escultura hay que comenzar citando el retablo mayor, encargado en principio a Juan Martínez Montañés (1632), que tras hacer la carpintería del mismo traspasó la labor escultórica a Felipe de Ribas (1645); el salomónico retablo de la Sacramental, obra de Pedro Ruiz Paniagua (1703); la talla de la Virgen de la Granada, de Roque Balduque (1554); dos retablos de Fernando de Barahona (h.1682-89); los crucificados del Amparo (Francisco Dionisio de Ribas) y del Mayor Dolor (del círculo de Andrés de Ocampo), la Inmaculada de Jacinto Pimentel o la Virgen del Carmen, obra de alabastro del siglo XIV que fue la titular del Convento Casa-Grande del Carmen Calzado hispalense.

En el aspecto cerámico sobresalen los paneles de azulejos de las capillas de RocaAmador (1609) y Ánimas (1599-1609), del círculo de Hernando de Valladares; el plan de altar del retablo de la Inmaculada (hoy de la Virgen del Carmen), y los modernos azulejos de la capilla de Santa Ana y del presbiterio (obras trianeras de principios del siglo XX).

 


© Hermandad de la Soledad
(Parroquia de San Lorenzo)
Martínez Montañés, 19-21
Tlf: 95 438 11 54.
41002 Sevilla