Cruz Parroquial

 

La señal de la presencia del clero parroquial en la procesión es la Cruz Alzada o antiguamente la Manguilla, que viene integrada en nuestras cofradías desde sus orígenes, como lo demuestran los diferentes textos que los cronistas del siglo XVI. nos han dejado. En algunas ocasiones, como se puede comprobar en distintos tratados, no ha sido una sino varias las Cruces Parroquiales que han formado parte de la cofradía, siendo la propia de la parroquia en donde estaba la collación de la hermandad la que presidía.

Como norma general de las cofradías de Sevilla y en la actualidad, esta insignia es la que abre el cortejo del segundo paso, y en los casos en que sólo hay uno, como pasa en nuestra cofradía, suele ir en la mitad de la misma.

Algunos historiadores indican que las primitivas cruces que iniciaban las cofradías del siglo XVI. eran las parroquiales, aunque nos inclinamos por decir que sólo en algunos casos, ya que en otros, según consta, la diferencia en la descripción del cortejo es manifiesta, como ocurre con la de nuestra cofradía en la referida época.

Esta insignia la porta un sacristán revestido de sotana, sobrepelliz o roquete, aunque se ha dado el caso de llevarla un nazareno en algunas cofradías, acompañándola siempre dos acólitos revestidos, normalmente con dalmáticas, que llevan ciriales.

En nuestra cofradía, hasta la década de los sesenta del pasado siglo XX, era la clásica manguilla la que portaba sobre su cabeza un asalariado, siendo sustituida mas tarde, con la influencia del Concilio Vaticano II, por la argéntea Cruz Parroquial, y en el año 1973 por una Cruz Alzada en madera dorada del primer tercio del siglo XVIII. procedente de la Hermandad Sacramental, ya en trámites de fusión con la de la Soledad. En el citado año fue arreglada y vuelta a dorar por el artesano D. Antonio Díaz, colocándose en su cuerpo central una imagen de San Lorenzo y cuatro pequeños evangelistas del imaginero D. Manuel Domínguez, que fueron restaurados en su pintura en el año 1984 por N.H.D. Manuel Caballero Pérez.

Su descripción artística, según se cita en inventario catalogado, es de "una obra de excelente factura, barroca calada, interrumpida por un eje salomónico centrado en una flor de lis, coronada a modo de casquetes por tres piñas. La cruz descansa en un templete con cuatro vanos de medio punto, flanqueado por dieciséis columnas, que se apoyan sobre cuatro cartelas invertidas en forma de eses. El templete esta coronado por una cúpula abierta, con cuatro gallones unidos por una balaustrada.

Las dimensiones de esta insignia son de 2,92 m. de alta y 0,8 m. de ancha.

En la Procesión con S.D. Majestad, esta cruz abre el cuerpo de acólitos que figuran delante del palio con el Santísimo Sacramento.

 

© Hermandad de la Soledad
(Parroquia de San Lorenzo)
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