SALIDA EXTRAORDINARIA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LA SOLEDAD
AL CEMENTERIO SAN FERNANDO DE SEVILLA

DÍA 2 DE NOVIEMBRE DE 2.003
 

       Tras varios días con el tiempo muy inestable y con una gran cantidad de precipitaciones el Sábado 1 de Noviembre amaneció espléndido, las andas con la Santísima Virgen se encontraban en el interior de su capilla y fueron muchos los devotos que pasaron por la Parroquia de San Lorenzo a contemplar la imagen de Ntra. Sra., magnífica en las originales andas que le habían preparado sus priostes, y engrandecida por la sencilla vestimenta.

        Tras la pertinente consulta de nuestro Hermano Mayor al "hombre del tiempo" de nuestra hermandad, N. Hno. D. José Antonio Maldonado, nos ratificó lo que todos esperábamos, que la noche iba a estar totalmente despejada y que sería un manto de estrellas blancas quien acompañara a la Virgen de la Soledad hasta que el sol del nuevo día tomase su relevo.

        Así a las 5.30 de la mañana, conforme el horario previsto, el Hermano Mayor da la orden de abrir las puertas de San Lorenzo, y comienza a salir el cortejo hacia una plaza en obras pero con bastantes personas deseosas de contemplar la imagen de la Soledad a pesar de lo interpestivo de la hora.
      

        A las 5.40 de la mañana suenan campanas a duelo en el Barrio de San Lorenzo para despedir a su Señora que va a visitar a los Sevillanos y a los cofrades de su hermandad que se encuentran esperando la llegada del Juicio Final, la Virgen de la Soledad asoma por el dintel de la puerta principal de San Lorenzo y dos filas de hermanos con cirio avanzan Conde de Barajas arriba en el silencio de la noche roto solamente por el rezo del Santo Rosario.

        Durante todo el recorrido de ida de la Santísima Virgen fue acompañada y arropada por muchos fieles y devotos que no querían perder ningún detalle de esta salida extraordinaria, como pudiera ser el transito por el final de la calle Jesús del Gran Poder, la llegada a la Alameda de Hércules, la comitiva formada por la calle ancha de la Feria, o la parada en las puertas de la Basílica de la Macarena a modo de despedida. Una vez atravesada la Resolana, a las 7.00 de la mañana empieza a clarear el día, no es la tibia mañana de la primavera quien nos acompaña, sino los primeros fríos del otoño quienes reciben a la comitiva. A la llegada a la Rotonda de San Lázaro los primeros rayos de sol comienzan a asomar por el horizonte para dar color a la comitiva y se puede adivinar la cara ojerosa y cansada de nuestra Madre después del madrugon y la larga caminata desde la Plaza de San Lorenzo.
 

                 A las 8.00 de la mañana llega la Santísima Virgen a la rotonda del Cementerio. En la rotonda principal del Cementerio tuvo lugar la ofrenda por los hermanos difuntos de la Hermandad ante el Retablo de la Virgen de la Soledad que allí se encuentra ubicado. Ella frente a Ella, Ella que ve cómo son muchos sus hermanos, fieles y devotos los que pasan por la reja de su Capilla para hablar con Ella, pedir por quienes están sufriendo, o darle gracias por todo lo que hace diariamente pos sus hijos de San Lorenzo y de Sevilla. Emotivo fue el rezo de las Salve, como emotivo fue el encuentro y recuerdo de quienes ya no están con nosotros. A continuación se dirige la Santísima Virgen hacia el Cristo de las Mieles para presidir la Sagrada Eucaristía por los Fieles Difuntos presidida por el Cardenal Arzobispo de Sevilla.
      

                   A la conclusión de la misa se inicia la preparación para el regreso a la Parroquia de San Lorenzo. Poco a poco la comitiva avanza hacia la rotonda principal del cementerio, acompaña y preside la procesión el Cardenal Arzobispo de Sevilla D. Fray Carlos Amigo Vallejo, así como las representaciones de la Real Maestranza de Caballería, de la Orden Carmelita y el Excmo. Ayuntamiento de Sevilla.

              A las 11.55 la Cruz de guía atraviesa el arco de la vieja muralla de la ciudad que sirve de frontera al barrio de la Macarena, cerca, en la Basílica de Nuestra Señora de la Esperanza no cabe un alfiler, en el atrio el gentío que nos espera es tremendo y allí con estandarte y varas espera la Junta de Gobierno de la Señora de San Gil, a las doce en punto las andas de la Virgen de la Soledad entran en el atrio de la Basílica y es recibida nuestra corporación por la de los hermanos macarenos, nos brindan la entrada a su casa y las andas de la Santísima Virgen entran en la Basílica hasta el prebisterio, allí se detienen frente al altar mayor delante de la Virgen de la Esperanza, y tiene lugar el rezo del ángelus, las dos frente a frente vestidas de negro por el luto de sus hermanos.

       El regreso por la calle Feria en la Parroquia de Omnium Sanctorum es recibida la comitiva y se reza una emotiva Salve bajo un doblar a duelo de las campanas de la Parroquia que hicieron más denso el aire de la calle Feria.

        A las 14.45 se encontraba de nuevo la Santísima Virgen de la Soledad en la Plaza de San Lorenzo a hombros de sus hermanas, poco faltaba para despedirnos del pueblo de Sevilla que siempre, desde las 5.30 de la madrugada estuvo alrededor de la Virgen, los difuntos de la Hermandad y los de Sevilla contemplaron cara a cara a Aquella que tan bien sabe de Hijos fallecidos, por la injusticia, la enfermedad, por la droga o por otras tantas cosas, y Ella le supo dar consuelo a todos los Sevillanos que se acercaron al camposanto recordándoles que después de la Soledad viene la Esperanza de la Resurrección y que Ella nunca nos dejará solos ni en esta vida ni en el trance supremo de la muerte.

        Gracias Señora, por hacernos vivir otra jornada inolvidable más, y gracias en nombre de Sevilla por el gesto y el consuelo que le ofreciste a todos los difuntos de ésta Tu ciudad.