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Bendición de diadema, puñal, saya y manto

17. 06. 27

El puñal y la diadema han sido realizados por Jesús Domínguez y los trabajos de pasado por Rosario Bernardino

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En la tarde de ayer se bendijeron, con una oración muy especial del Papa Francisco y que transcribimos a continuación, la diadema de plata y el puñal, también de plata, realizados en la Orfebrería de Jesús Domínguez, con que los hermanos soleanos obsequian a nuestra Madre Bendita en su Soledad, que los estrenará próximamente, así como la saya y el manto de camarín que la bordadora Rosario Bernardino ha pasado a nueva tela.

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Oración compuesta por el Papa Francisco para bendecir la corona que entregó a la Virgen de Guadalupe en Méjico el 16 de febrero de 2016, y que dice así:

BENDITO ERES, SEÑOR, DIOS DEL CIELO Y DE LA TIERRA, QUE CON TU MISERICORDIA Y JUSTICIA DISPENSAS A LOS SOBERBIOS Y ENALTECES A LOS HUMILDES;
DE ESTE ADMIRABLE DESIGNIO DE TU PROVIDENCIA NOS HAS DEJADO UN EJEMPLO SUBLIME EN EL VERBO ENCARNADO Y EN SU VIRGEN MADRE: TU HIJO,
QUE VOLUNTARIAMENTE SE REBAJÓ HASTA LA MUERTE DE CRUZ, RESPLANDECE DE GLORIA ETERNA Y ESTÁ SENTADO A TU DERECHA COMO REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES;
Y LA VIRGEN QUE QUISO LLAMARSE TU ESCLAVA, FUE ELEGIDA MADRE DEL REDENTOR Y VERDADERA MADRE DE LOS QUE VIVEN,
Y AHORA, EXALTADA SOBRE LOS COROS DE LOS ÁNGELES, REINA GLORIOSAMENTE CON SU HIJO, INTERCEDIENDO POR TODOS LOS HOMBRES COMO ABOGADA DE LA GRACIA Y REINA DE LA MISERICORDIA.

MIRA, SEÑOR, BENIGNAMENTE A ESTOS TUS SIERVOS QUE, AL CEÑIR CON UNA CORONA VISIBLE LA IMAGEN DE LA MADRE DE TU HIJO, MARÍA SANTÍSIMA EN SU SOLEDAD, RECONOCEN EN TU HIJO AL REY DEL UNIVERSO E INVOCAN COMO REINA A LA VIRGEN.

HAZ QUE, SIGUIENDO SU EJEMPLO,TE CONSAGREN SU VIDA Y, CUMPLIENDO LA LEY DEL AMOR, SE SIRVAN MUTUAMENTE CON DILIGENCIA; QUE SE NIEGUEN A SÍ MISMOS Y CON ENTREGA GENEROSA GANEN PARA TU A SUS HERMANOS; QUE, BUSCANDO LA HUMILDAD EN LA TIERRA, SEAN UN DÍA ELEVADO A LAS ALTURAS DEL CIELO, DONDE TÚ MISMO PONES SOBRE LA CABEZA DE TUS FIELES LA CORONA DE LA VIDA.

POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR.

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