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MES DE NOVIEMBRE EN SAN LORENZO

Con la cercanía del mes de noviembre, tiempo en el que la Iglesia tiene un especial recuerdo por los difuntos, M.ª Santísima en su Soledad se viste de luto.

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MEMORIA PARA NOMBRAMIENTO COMO CAMARERA HONORARIA

23. 09. 08

Memoria presentada en Cabildo de Oficiales de 12 de junio de 2023, para proponer a Cabildo General el nombramiento de N. H. Dña. M.ª Lourdes García Fernández, como Camarera Honorario de María Stma. en su Soledad.

“Toda una vida estaría contigo

No me importa en qué forma,

Ni cómo, ni dónde, pero junto a tí.

Toda una vida te estaría mimando.

Te estaría cuidando como cuido mi vida

Que la vivo por tí”

 

Esta letrilla, de sobras conocida por todos y dirigida a un amor imposible, podría servir también perfectamente para resumir la relación que ha mantenido Lourdes durante toda su vida con la Virgen de la Soledad. Una relación sincera, sentida, cuidada y leal. Pero, sobre todo, una relación traducida en una vida de servicio, a Ella, a la Hermandad que representa y a las personas que la han compuesto.

“Toda una vida estaría contigo” … Casi 70 años han pasado desde que en 1954 una joven de 18 dijo “sí” a lo que por entonces ni imaginaba que se convertiría en una misión que le acompañaría el resto de su vida. Como tampoco lo sabía María cuando respondió afirmativamente sin dudas ni condiciones, a aquel Ángel que se le presentó para anunciarle la obra que Dios le tenía encomendada.

SÍ rotundo. Sí y punto.

“No me importa en qué forma” … Casi 70 años que comenzaban para María Lourdes García Fernández, siendo apenas una muchacha del barrio de San Lorenzo, que casaría con Pedro Sánchez Limón (Perico Limón), también del mismo barrio, ambos muy ligados a la Hermandad de la Soledad. Ella, de cuna. Su padre, ya hermano de la Soledad “desde jovencito”, la incorpora a la nómina de la Hermandad al poco de nacer junto a todos sus hermanos entre los que destacamos a nuestro recordado Celestino y a Mª José, con quien comenzó su andadura como Camarera de la Virgen, una noche en casa de D. Antonio Petit “abuelo”.

De la unión entre Pedro y Lourdes, nacerían los 5 hijos de la pareja: Antonio, Lourdes, Soledad, Inma y Rocío, a los que igualmente fueron inculcando el amor a la Virgen.

"Ni cómo ni dónde, pero junto a tí” … Las funciones propias de una esposa y madre de la época, Lourdes las compaginaría con el mantenimiento y cuidado de todo el ajuar de la Virgen, convirtiéndose en habitual en su casa el encontrar enaguas y mantos entre rebequitas y pantalones cortos. Labores domésticas, cuidados de casa, entremezclados con la asistencia a cambios de la Virgen, en muchas ocasiones a horas intempestivas, pues como bien sabemos, en San Lorenzo se trabaja como lo hacen los Reyes Magos: cuando todos duermen.

“Toda una vida te estaría mimando” …. 13 Hermanos Mayores, 20 Priostes, 4 Vestidores, 7 Camareras y un incontable número de hermanos, fieles y devotos, han sido testigos a lo largo de los años, de cómo Lourdes ha prestado su servicio a la Virgen y a la Hermandad con mimo, entrega abnegada y manteniéndose siempre alejada de cualquier foco de polémica o desunión. Lo suyo trasciende estos aspectos banales. ¿Cómo iba a ser de otro modo? Lourdes es la persona que mejor conoce a la Virgen de la Soledad, la que le ameniza los días contándole las alegrías y las penas de todos sus hijos. La que le canta, le baila, la que la perfuma, la que le cuenta chascarrillos, secretos y la que le pide cuando alguno de ellos lo necesita. La que le transmite el día a día de su Hermandad. Lourdes es alegría, servicialidad, buen humor, sarcasmo a veces reñido con su edad, experiencia. Pero ojo, que ante todo es soleana, por lo que su sencillez no está reñida con el saber hacer. El detalle, ¡ay el detalle!

“Te estaría cuidando, como cuido mi vida, que la vivo por tí” …

La vida de Lourdes no puede entenderse sin la Virgen de la Soledad.

Puede ser algo corriente. Todos podemos tener en nuestras cabezas a personas cuyo tiempo dedicado a la Virgen y a la Hermandad, haya trascendido lo que entendemos como más o menos normal … Lo difícil es que no pueda entenderse la historia, o una parte de ella, de una imagen sin la presencia de una persona. Esto además es algo aun más complicado en el caso de nuestra Virgen, pues los soleanos presumimos de ser la Única a la que se le ha rezado desde que se fundó nuestra Hdad, camino ya de los 5 siglos.

Siempre dispuesta, se ha entregado a la Hermandad y sus hermanos prestando su ayuda cuando se ha necesitado. La presencia de Lourdes las tardes de Sábado Santo en la Parroquia ayudando a vestir a los nazarenos, solucionando imprevistos de última hora, botones o escudos descosidos, colas caídas, quitando hebillas en zapatos, … se pone en valor cuando por los achaques de la edad, ya no le es posible hacerlo. Ahora nos sentimos huérfanos de su presencia que daba calma y serenidad cuando más falta hacía.

Lourdes, que además es la actual hermana número 1 de la Hdad., ha desarrollado su función como Camarera de la Virgen con un sentimiento de amor total a Ella, demostrándolo en todo momento y sabiendo estar siempre en su lugar.

Ahora, que el paso del tiempo y los años hacen mella en su persona, es cuando la Hermandad tiene en su mano la posibilidad de agradecerle todo esto que Lourdes ha dado.

El nombramiento de Camarera Honoraria que se demanda hoy, se hace con el convencimiento de que es lo menos que merece alguien cuya vida ha girado en torno a la Virgen y sus necesidades, sin pedir nunca nada a cambio. Sin condiciones.

Es por ello por lo que apelamos al buen criterio del Cabildo General, quien de manera unánime y clamorosa, tiene la potestad de otorgarle a Lourdes un nombramiento que desde esta humilde Junta de Gobierno, creemos más que merecido.