La Hermandad celebró el viernes 18 de septiembre la Función de los Dolores Gloriosos de Nuestra Señora, una solemne celebración que contó con la presencia del arzobispo y obispo emérito de Urgel D. Joan Enric Vives i Sicilia.
Un año más, María Santísima en su Soledad presidió el Altar Mayor de la Parroquia de San Lorenzo, en una jornada especialmente significativa para toda la familia soleana.
Al término de la Eucaristía tuvo lugar uno de los momentos más emotivos de la jornada: la entrega de la medalla de plata de la Hermandad a aquellos hermanos que han cumplido 50 años de pertenencia a nuestra corporación. Como muestra de agradecimiento por este medio siglo de fidelidad y permanencia al amparo de nuestra Bendita Madre, los hermanos homenajeados hicieron entrega de una cruz pectoral para el ajuar de la Santísima Virgen.
Al término de la Eucaristía, la celebración continuó en la Casa de Hermandad, donde vivimos un emotivo rato de convivencia.
Imágenes: Fernando Salazar






